domingo, 23 de marzo de 2014

EL SURREALISMO: BRETON Y WALTER BENJAMIN









EL SURREALISMO
WALTER BENJAMIN
¿QUÉ ES EL SURREALISMO?
ANDRÉ BRETON
EDITORIAL CASIMIRO, 2013

 
Posiblemente Walter Benjamin haya sido uno de los pensadores más importantes del siglo XX. Dedicó estudios a literatura, filosofía, arte y un sinfín de asuntos de gran amplitud temática. Sus obras se cuentan por cientos, un trabajo ingente de dimensiones titánicas.
Entre los muchos asuntos literarios que quiso revisar encontramos el Surrealismo. De hecho cuando tuvo noticias de este movimiento quedó de algún modo fascinado. Porque posiblemente, como recogió Gershom Scholem, en el Surrealismo se hallaban ‘un cierto número de cosas que habían irrumpido en él mismo…’ en el pasado. A Adorno le confesó por carta su excitación al leer pasajes de ‘El campesino de París’ de Aragon.
Este breve libro lo encabeza una introducción de lo más interesante firmada por Michael Löwy sobre Benjamin y el Surrealismo. Después dos piezas del propio Benjamin. En la primera analiza Benjamin la relación entre el surrealismo y la intelectualidad europea, pero centrándose en el núcleo parisino. Cree Benjamin que el movimiento no puede limitarse solamente a la faceta artística o poética, sino que debe ir más allá. La poesía ha de estallar e ir hasta los límites de lo posible. Señala en este sentido a Rimbaud, primer autor del movimiento.
Benjamin desgrana las claves de, lo que él llama, la ‘iluminación profana’ y nombra París como un pequeño cosmos, un universo privado para los surrealistas. Es, por lo tanto, el surrealismo, al igual que otros movimientos de vanguardia, un campo de batalla de experimentación de carácter mágico y renovador, y no simples juegos de palabras intrascendentes.
Aunque coincide con los propios surrealistas en reafirmar a Lautrémont y Rimbaud como padres inspiradores del movimiento, también añade Benjamin a Dostoievski, autor que no fue reconocido como precursor por Breton y los suyos. Aduce Benjamin que en Dostoievski se encuentra esa justificación del mal, que también hallamos en los Cantos de Maldoror y que tanto conecta con el espíritu surrealista.  Además, si leemos El cocodrilo, ¿no atisbamos cierta pretensión surrealista de correspondencias innegables?
En definitiva, Benjamin considera el movimiento surrealista como la más importante reivindicación de libertad desde Bakunin.  
También acierta Walter Benjamin en dictaminar que el misterio solo puede ser desentrañado desde lo cotidiano. Idea que no solo conecta con el ideario surrealista sino con toda la filosofía modernista de ruptura con lo tradicional, es decir, establecer una mirada dialéctica que destrone la tan anquilosada realidad, o lo que es peor, el Realismo.