sábado, 23 de mayo de 2015

EL ABSURDO FIN DE LA REALIDAD SEGÚN ANTONIO J. UBERO

Quizá una de las reseñas que mejor resumen el espíritu de El absurdo fin de la realidad, y también de las más amables. Además de las más sorpresivas, porque llega más de un año después de que la novela fuese publicada. Antonio J. Ubero escribe que 'Si bien es cierto que Pedro Pujante envuelve su relato en una intelectualidad apabullante, esparciendo por doquier citas literarias y reflexiones enjundiosas, no lo es menos que ha escrito una novela tan divertida como sorprendente...' Y más adelante, afirma que se trata de una 'obra sorprendente por su estructura y contenido. Con capítulos cortos que imprimen un ritmo constante incluso en los momentos aparentemente más sosegados e introspectivos. Pedro Pujante demuestra en ella una imaginación desbordante, un asombroso ingenio y, sobre todo, un profundo amor por la literatura.'


RESEÑA PUBLICADA EN SUPLEMENTO LIBROS, LA OPINIÓN DE MURCIA, 23 DE MAYO 2015

sábado, 16 de mayo de 2015

BORGES EN LA CIUDAD DE LOS INMORTALES de Vicente Cervera Salinas


 Resultado de imagen de borges en la ciudad de los inmortales
PUBLICADO EN SUPLEMENTO LIBROS, LA OPINIÓN DE MURCIA. (9.5.2015)



Si hay un escritor cuya figura sigue proyectando una zona de penumbra ineludible en el mundo de la literatura es el gran Jorge Luis Borges. Este escritor total, que vivió la literatura como una religión metafísica y privada, y que no ha dejado de generar comentarios, críticas y revisiones.
Ahora, de la mano del profesor Vicente Cervera Salinas (Albacete, 1961) nos llega este bello, bien documentado y profuso ensayo, Borges en la ciudad de los inmortales, con el que nos acercamos un poco más a la figura del genial e inagotable autor argentino.
Yo, permítame el lector de estas líneas, he tenido la gran fortuna de ser su alumno, de poder escuchar a Vicente Cervera hablar sobre literatura (que es lo mismo que oírle hablar sobre la vida, el arte) y disfrutar de ese torrente de conocimiento, cercano, generoso y diáfano, que solo está al alcance de esos seres privilegiados tocados por el destello de la genialidad. Cervera Salinas es ensayista y poeta, catedrático de Literatura Hispanoamericana en la Universidad de Murcia. Su tesis doctoral versó sobre la poesía de Borges. Además de diversos trabajos críticos, ha publicado tres libros de poesía, ha coordinado numerosos ensayos y se ha ocupado de la edición de autores como Virgilio Piñera o Pedro Henríquez Ureña.
En este volumen se recogen doce ensayos en los que repasa distintas facetas de la obra de Borges, al que concluye denominando con acierto y cierta ironía como ‘el último miembro de la Escuela de Alejandría.’ 
El primero de los textos se ocupa de examinar el cuento favorito de quien firma este ensayo: <<El inmoral>>. Explorando en la literatura pero también en la filosofía, Cervera Salinas disecciona este enigmático cuento y a  sus personajes, sus niveles textuales e implicaciones metatextuales; nos hace recorrer senderos por los que siempre se bifurca el ubicuo Borges, y que nos conducen a determinar que el propio escritor bonaerense ha asimilado cierta inmortalidad, a través de su inacabable obra.
En el siguiente ensayo, Cervera Salinas comenta al Borges lector de Las mil y una noches, sus distintas versiones, falsificaciones, co-autorías y demás asuntos mistificadores, que  el mismo Borges, epítome de escritor apócrifo, justifica, e incluso prolonga en su propia producción literaria mediante ensayos, cuentos, citas (verdaderas y falsas) y traducciones.
Es conocida la teoría borgeana de incluir la filosofía y la religión en la familia de las literaturas fantásticas. También en este libro podremos advertir esta preocupación en el exhaustivo ensayo sobre el poema <<Juan I, 14>>.
Además del cuentista y el poeta,  el Borges ensayista se halla comentado en estas páginas. Heredero de Montaigne, Borges afirmó que no había nada en el Universo que no le sirviera de estímulo. Y, ciertamente, los ensayos borgeanos son esferas pascalianas, sin un centro definido, que pueden ser leídos como relatos, como crítica literaria o como postulaciones de filosofías fabulosas.
En otras piezas que completan este volumen, Cervera Salinas muestra conexiones de Borges con otros autores: Sarmiento, uno de los padres de la literatura argentina; Alfonso Reyes o Whitman.  
Resultado de imagen de borgesBorges, como bien advierte Vicente Cervera, era un autor bicéfalo, y sirviéndose de la metáfora de Jano, nos explica esa dualidad del argentino, capaz de mirar a la ficción sin perder de vista el raciocinio. De hecho, los ensayos son una de las partes textuales más interesantes y lúcidas del autor de El Aleph.


El lector de este exhaustivo, original y necesario ensayo sobre la obra de Jorge Luis Borges descubrirá con felicidad que su autor se aleja del acostumbrado lenguaje árido que suelen esgrimir algunos profesores o críticos; Vicente Cervera apuesta por una prosa bella, perfecta y diáfana que hace que las ideas destaquen y nos alcancen. El estilo de Vicente Cervera combina la precisión estilística, un control absoluto de la dicción, un sedimento cultural inagotable y  gran lucidez intelectual.
Como decía al comienzo de esta reseña, Borges es uno de esos autores inagotables y proteicos, que siguen generando bibliografía y comentarios. En ese viaje por la Ciudad de los Inmortales recorremos las calles incólumes del arquitecto que construyó una de las más duraderas y genuinas urbes literarias. Jorge Luis Borges, el maestro.

Se puede concluir, diciendo que este libro se constituye como una lectura ineludible para los amantes de Borges y de la literatura.


NOTA POSTERIOR A LA PRESENTACIÓN DE MURCIA.

El pasado miércoles tuvo lugar la presentación de la Universidad de Murcia. El profesor José María Pozuelo hizo una lectura profunda y apasionada del libro del maestro  Vicente Cervera. Maestro es, según explicó Pozuelo, un título que se otorga por los demás, a través de la mirada del otro. Un concepto bello y borgeano.
Si Borges es el dueño y señor de esa Ciudad de los Inmortales que se ubica en algún lugar impreciso de la literatura, qué duda cabe de que Vicente Cervera es aquí en la Tierra uno de sus más destacados embajadores.

viernes, 1 de mayo de 2015

EL ÚLTIMO BORBÓN. VARIOS AUTORES. RESEÑA DE ANTONIO PARRA SANZ


Resultado de imagen de EL ULTIMO BORBON

EL ÚLTIMO BORBÓN
VVAA
EDICIONES IRREVERENTES, 2014



Curiosa ucronía en la que se juega a adivinar por dónde irían los destinos patrios en caso de que el anterior monarca hubiera sido el último de su estirpe. Desde crionizar su cerebro hasta dárselo a comer y beber al país, los Aznar como nueva familia regente, el triunfo del 23-F, e incluso el advenimiento de una tercera república. Un volumen muy recomendable no solo para la sonrisa, sino también para la reflexión, gracias a autores como Miguel Ángel de Rus, Franscico J. Peña, Félix Díaz o Pedro Pujante.




ABABOL. Antonio Parra Sanz

domingo, 26 de abril de 2015

LA INVENCIÓN DE LA REALIDAD


 Publicado en LIBROS, La Opinión de Murcia (Sábado, 26 de abril 2015)
Publicado en LA PÁGINA DEL ESCRITOR ENRIQUE VILA-MATAS


El otro día leía en la prensa un artículo sobre el inmortal y rosa Francisco Umbral. Resulta que el escritor madrileño solía escribir los artículos y las crónicas, en muchas ocasiones, mucho antes de haberlas vivido.       Decía el periódico que ‘Umbral dejaba escritos los estrenos, las cenas y las fiestas antes de ir a ellas. De alguna manera se las inventaba, y luego todos esos acontecimientos sociales terminaban por parecerse a los que había escrito Umbral.’ La realidad y  los seres reales que en ella viven, que creen existir al margen de la invención, acaban acomodándose a la ficción previa del creador. Me parece una idea genial que supera toda expectativa creativa.
Hay artistas puros, como Umbral, que se inventan una vida para poder habitar en ella, construyen el mundo a imagen y semejanza de sus fantasías. Al contrario que aquellos escritores intrépidos, Hemingway, Conrad o Jack London, que tras sus aventuras se sentaron a sus escritorios para dar testimonio literario de ellas, existen otros más singulares que invirtieron el proceso: primero fabularon para luego convertir su fábula en acción, materializar sus fantasías. Escribieron y vivieron lo que escribieron. Recuerdo a Marcel Schwob, quién en sus Vidas imaginarias dedica un episodio a Petronio y dice de él que, junto a su esclavo, tras escribir ciertas historias, ambos  ‘maquinaron el proyecto de llevar a la práctica las aventuras compuestas por Petronio’. Para algunos la vida no es suficientemente compleja o interesante y tienen que inventársela. Porque escribir sobre lo que se ha vivido parece un proceso lógico, (los diarios no son otra cosa que una biografía apresurada) pero vivir lo que ya antes se ha escrito no lo es tanto. Digamos que nadie escribe sus memorias antes de vivirlas, ¿o en realidad no hacemos otra cosa que inventar, día a día, capítulos de nuestra gran biografía mental? ¿Soñamos lo que habremos de vivir en el futuro?
Pensemos en Don Quijote, que si bien él no se inventó su vida, sí que se la imaginó tras leer las aventuras de muchos caballeros andantes.  
En el relato de Vila-Matas Porque ella no lo pidió, la genial artista Shopie Calle, caminante de la orilla de la irrealidad, contrata a un escritor para que escriba un cuento que ella deberá  vivenciar, escenificar en el teatro de la vida. Por abulia, por arte, por mera diversión.  


El propio Vila-Matas, uno de los más puros artistas de la evasión que habitan la literatura, ha escrito en alguna ocasión que se inventaba el relato de un viaje que estaba a punto de emprender, para comprobar cómo el futuro real se acomodaba a la ficción previa. No creo que sea una excentricidad si tenemos en cuenta que la literatura es el espejo de nuestro porvenir, y suele prefigurar y condicionar de algún modo nuestro propio mundo.
            En Residuos, la novela del británico Tom MacCarthy, su protagonista ha sufrido un raro accidente que le ha producido amnesia. A lo largo del relato trata de evocar, de reproducir escenas de un pasado que recuerda vagamente y que de algún modo pretende recrear mediante ‘performances’ para  un único espectador: él mismo.
El escritor americano Stephen Crane escribió sobre la guerra antes de haber estado allí. Un poco como Julio Verne, muy documentado y armado con una prosa seductora, consiguió pergeñar unas creíbles crónicas de ambiente bélico que hicieron pensar a los editores que ya había participado en la guerra. Por lo que fue contratado como corresponsal de la Guerra de los Treinta Días. ¿Prefiguró su destino? En todo caso escribió sobre el futuro que viviría hasta unos años después.

       Si la mayoría de las veces, la literatura es producto de la vida, en otras raras ocasiones, la vida es producto de la literatura.  El arte es un espejo en movimiento que refleja nuestros gestos y risas por adelantado. Nadie duda a estas alturas de que en algún guión ya se ha escrito todo lo que nos ha de ocurrir, que la realidad es una invención.


sábado, 25 de abril de 2015

SACRIFICIO DE ROMÁN PIÑA

Resultado de imagen de sacrificio roman piña tormenta vaso

SACRIFICIO
ROMÁN PIÑA
SALTO DE PÁGINA, 2015


Hay una especie de prurito entre algunos lectores, e incluso entre literatos, que parece hacerles creer que la buena literatura ha de ser seria, solemne, y que debe esquivar el humor. Sin embargo, Sterne,  Swift, Shakespeare o Rabelais nos dicen lo contrario. También en Sacrificio el lector podrá encontrar buena literatura teñida de mucho humor, en su vertiente más vitriólica y descarnada.
Sacrificio, de Román Piña (Palma, 1966), nos relata la historia de un detective advenedizo, que está sacando tajada de la crisis que azota al país. Uno de los primeros trabajos que se le presenta es un anodino caso: encontrar a una persona que molesta con insidiosas llamadas telefónicas. Este primer caso conducirá al narrador, el detective privado Pablo Noguera, a conocer a Raúl Palmer. Palmer es un profesor de literatura clásica, hastiado de su profesión docente, con ciertas veleidades literarias, que acabará montando una editorial en Barcelona.
Tras este aparente primer caso de poca monta, los acontecimientos comienzan a sucederse de un modo trepidante. El siguiente caso es más extraño y complejo. Se trata de investigar la desaparición de Horacio Topp, hijo de una familia acomodada, gurú de masas, guía espiritual y campeón paralímpico. Un hombre que se ha hecho a sí mismo, sin brazos, sin piernas…sin paradero conocido.


¿Han secuestrado a Topp? ¿Quién querría hacerle daño al hombre más querido del mundo, al joven que ha conquistado los corazones de miles de personas? ¿Al autor del gran libro de autoayuda Nunca falta nada? Tras el hilo de sus investigaciones, Pablo Noguera descubrirá que este libro fue publicado por un editor cuyo nombre cree recordar: Raúl Palmer, uno de sus primeros clientes.
En esta delirante comedia negra (por el humor y porque se aviene al género policial) nos adentramos en la trastienda del mundo editorial. (Para ahondar más en este asunto, recomiendo La mala puta, del mismo autor, junto a Miguel Dalmau, en Editorial Sloper.)  Piña, es además de escritor, editor, por lo que conoce de primera mano los entresijos de la edición. En Sacrificio, como decía, se destapan algunos de los trapos sucios del universo de este mundillo: contratos basura, productos editoriales, trucos publicitarios. Quizá, para resaltar más la parte grotesca de la historia, se ha preferido contar solo lo más truculento e inconfesable de este mundo. Un mundo que parece alzarse al fondo, como paisaje de la misteriosa desaparición de Topp.





Por la alfombra sucia de Sacrificio desfilan personajes de lo más peculiares. El editor sin muchos escrúpulos; el detective bebedor, lector de Salinger y desgastado por la vida; la bella y ninfómana joven; el gurú espiritual parapléjico; el escritor negro… Todos ellos componen un fresco caricaturesco, a veces poco creíble, pero siempre acertado. Acertado porque la novela funciona como una parodia de sí misma, como una gran broma en la que lo más terrible del ser humano se ofrece embadurnado de cinismo e ironía. Y quizá, ahí está una de las claves para que este libro funcione. La habilidad que muestra Piña en narrar los hechos más truculentos, a veces incluso abominables, con frialdad, distancia y mucha mala leche. Una mezcla entre el más irónico Quim Monzó y las pesquisas de Colombo.
La prosa de Piña es limpia, a veces coloquial, pero siempre correcta. Sin excesos ni vacilaciones. Además, la estructura de esta novela breve, dividida en cortos capítulos titulados con nombres de los personajes, consigue que la lectura sea fluida, y que avance a un buen ritmo, sin sobresaltos, sin estridencias, sin que el lector se caiga.

Una historia, en definitiva, divertida, macabra e histriónica por momentos, de aparente ligereza, pero que clava una afilada, sutil  y crítica mirada en el mundo de las editoriales y en la perversidad del ser humano.  

lunes, 20 de abril de 2015

MESA REDONDA SOBRE BLOG Y CRÍTICA LITERARIA EN LA BIBLIOTECA REGIONAL

SEMANA DEL LIBRO 2015


La Región de Murcia es una tierra fértil también en Literatura. Autores, revistas, editoriales, críticos, bibliotecas, premios, encuentros, recitales... nuestro entorno está rebosante de creaciones de calidad y de ofertas literarias atractivas que deben estar bien a la vista para todos.
Por todo esto la Biblioteca Regional ha organizado una serie de actividades que pretenden, al calor de la celebración del Día del Libro, dar a conocer a los ciudadanos esa riqueza creativa promocionando la lectura, la edición y la literatura de autor murciano.

Salón de actos de la Biblioteca Regional. 19:30 h.
- 21 de abril. Mesa redonda de blogueros y críticos. Moderador: Pedro Pujante. Intervienen: Vega Cerezo, Antonio Parra Sanz y Antonio Ubero.

viernes, 17 de abril de 2015

LA CARTAGENA MISTERIOSA DE SERGIO GOMES











LA MANO DE MIDAD
ANTONIO PARRA SANZ
EDITORIAL AMARANTE, 2015

LA CARTAGENA MISTERIOSA DE SERGIO GOMES

Publicado en LIBROS, La Opinión de Murcia

Al parecer el género detectivesco está de enhorabuena en Murcia. Recientemente, el triunfo  de Víctor Ros de Jerónimo Tristante. Y ahora llega a nuestras lindes un nuevo y peculiar investigador: Sergio Gomes.
El detective Sergio Gomes llega a Murcia  a pasar lo que prometían ser unas apacibles vacaciones en el Hotel Entremares, en La Manga. Descanso, buena dieta y nada de trabajo. Sin embargo, un caso, en apariencia sencillo, se cruza en su camino, la muerte de Benjamín Blaya, ¿un accidente, un suicidio o quizá un crimen? La policía ya ha dado carpetazo al asunto, pero este empecinado detective no cejará hasta recomponer todas las piezas del puzle de esta misteriosa muerte.
Las investigaciones de este peculiar detective, de  mirada vitriólica y carácter descreído, conducirán al lector a través de un sinfín de aventuras por estampas de una Cartagena reinventada, frecuentando una galería de personajes peculiares, oscuros y poliédricos, y situaciones de lo más extravagantes, hasta concluir en la resolución de un caso que no es lo que parecía. 
¿Y quién nos regala esta historia? El autor, profesor de literatura, ensayista, crítico literario, agente cultural y novelista Antonio Parra Sanz (Madrid, 1965), un escritor orquesta, capaz de afinar el violín  de su prosa en muy distintos registros: el relato, la crónica, el guión y sobre todo en la novela. Y dentro de la novelística, parece haberle tomado el pulso al relato policíaco. Es este un género, además, que no permite deslices ni errores, ya que su composición debe ser precisa en su arquitectura, cada pieza ha de estar colocada en su lugar oportuno; los personajes han de ser criaturas vivas que actúen como resortes indispensables y funcionales de la narración. La trama no se puede prestar a giros innecesarios ni redundancias. Y en este sentido, hay que reconocer que Parra Sanz logra con creces su cometido, porque su prosa limpia, ágil y de una precisión inaudita logra hacer discurrir la peripecia narrativa por los meandros de lo impredecible, haciendo que el lector disfrute de la duda, del desconcierto, hasta desembocar en un delta concéntrico, conclusivo, revelador y bien cimentado desde su origen.
Varios son los aciertos de este libro, deudor de la novela negra clásica y del cine noir norteamericano, de quien recoge una factura visual de alta definición. El primero, como ya hemos ido comentando, su prosa equilibrada, que a golpe de frase, construye un artefacto narrativo sin fisuras y suave por el que el lector se desliza sin aparente riesgo. En segundo lugar, la mirada de Antonio Parra Sanz disecciona con ironía, mordacidad y espíritu sherlockholmesiano nuestra sociedad y sus aristas: política, economía, urbanismo,  tráfico de drogas y de material arqueológico, inmigración, prostitución, fraude, política, corrupción… Por otro lado, su lupa arroja luz sobre la silueta siempre difusa del alma humana y  nos muestra su desnudez y los entresijos de nuestras propias miserias cotidianas: el miedo a la soledad, la banalidad del mal, el odio, la envidia, el éxito y sus consecuencias, el amor, el deseo no correspondido y sobre todo la avaricia, asunto central, que toma del rey frigio Midas,  su célebre leyenda como símbolo ineludible.  
Como todo buen libro, La mano de Midas presenta varios niveles de lectura. Es un juego, un entretenimiento, quizá, como diría Borges, la única función a la que debiera aspirar la literatura. También es una honda y lúcida mirada a nuestra realidad, al presente y al ser humano que en ella habita. Una mirada que no es inocua, que hará reflexionar y que, alejada de maniqueísmos, nos plantea cuestiones nada cómodas: ¿cómo es posible que un ser oscuro sea también alguien compasivo, con sentimientos puros? ¿Es más valiosa una vida que la otra? ¿Qué estarías dispuesto a hacer por amor?
Que cada lector elija su lectura, en todo caso, La mano de Midas, las contiene todas.
Uno de los mejores libros de esta temporada.