jueves, 24 de abril de 2014

PRESENTACIÓN DEL CORTOMETRAJE 'ENCUENTRO CASUAL' BASADO EN UN RELATO DE PEDRO PUJANTE

Portada de la cinta






















Un relato de Pedro Pujante ha sido llevado a la pantalla. Su título: ENCUENTRO CASUAL.
Su estreno mundial: El próximo sábado 26, a las 16 horas en el AULA DE CULTURA OBRA SOCIAL MEDITERÁNEO C/ MAYOR 11. CARTAGENA en la mesa redonda "GUIONISTAS Y SUS ADAPTACIONES" que acoge la II Jornada de ELACT (Encuentro Literario de Autores en Cartagena).
La mesa redonda será el centro de debate de Cine, adaptación y literatura, y contará con la presencia de Jerónimo Tristante, entre otros.

ELACT 2013



Encuentro Casual es un cortometraje dirigido por Miguel Peñalver, basado en un relato breve de Pedro Pujante. En él se tratan temas como el destino, la casualidad, el amor o la muerte. 
Una pareja que rompió hace mucho tiempo, después de muchos años, se vuelven a encontrar. Ella está distinta, más bella, más misteriosa. E
l destino guarda sorpresas, enigmas que se desvelarán solo al término del estremecedor relato.

lunes, 21 de abril de 2014

RESEÑA DE EL ABSURDO FIN DE LA REALIDAD POR BASILIO PUJANTE (COLECTIVO ILETRADOS)

El absurdo fin de la realidad, Pedro Pujante, Ediciones Irreverentes, 126 págs., 2013.

Del narrador murciano Pedro Pujante había podido leer hasta la fecha varios cuentos, como los que se incluían en su libro Espejos y otras orillas. En ellos, Pujante hacía patente su devoción por los maestros del género, Borges o Kafka por ejemplo, y su buen pulso narrativo. En El absurdo fin de la realidad encontramos también esos rasgos en una obra con la que el autor logra una buena nota en su estreno como novelista. 

El relato nos presenta a un escritor, narrador único de la obra, que tiene que crear un discurso ante la inminente llegada a su pueblo, Orentes, de unos extraterrestres. En la primera parte de la obra la trama apenas avanza y el narrador se detiene en reflexiones personales o literarias. Sólo al final los hechos se desencadenan, entrando en el terreno de la ciencia ficción por medio de saltos en el tiempo y en el espacio, hasta llegar a un final sorprendente. 

Quizás sea esa primera parte la menos atractiva, especialmente para lectores poco interesados en la Literatura, por las numerosas referencias  a escritores y obras y por las citas (reales o inventadas, en claro guiño borgeano) que aparecen al comienzo de todos los capítulos. 

Por el contrario, lo más logrado de esta primera novela de Pedro Pujante resultan los sucesos protagonizados por los pintorescos personajes de Orentes. Crea el autor un pueblo bastante peculiar, situado en un lugar indeterminado de la costa murciana, en el que habitan paisanos que no desentonarían en Amanece que no es poco

Podemos definir El absurdo fin de la realidad como un debut notable en el que la ironía del narrador y las constantes referencias literarias son tan importantes como la historia que se cuenta. 
BASILIO PUJANTE

miércoles, 9 de abril de 2014

RESEÑA DE HIJOS DE UN DIOS EXTRAÑO

"Hijos de un Dios extraño", de Pedro Pujante 

(Reseña extraída del blog La Maga Lunera)




Tengo que reconocer que tengo una reciente adquirida debilidad por los relatos, genero que, como ya he dicho en otras ocasiones considero denostado en este país, y es que muchos parecen no darse cuenta de lo complicado que es concentrar toda una historia en apenas unas paginas. El relato requiere una maestría que no todos los escritores poseen, y el obtener un relato original es tarea mucho más complicada. Por eso he de decir que el libro que hoy me ocupa, Hijos de un Dios extraño, de Pedro Pujante, me ha sorprendido muy gratamente. Sus historias rompen en dos la cotidianidad, y en todas ellas el giro final consigue dejarte con la boca abierta, por inesperado, por sorprendente, algo raro en estos tiempos que nos atañen en los que ya apenas nada consigue removernos por dentro. Historias, algunas, aparentemente sencillas, pero con tremendos giros en medio del camino que cambian todo el rumbo de la narración; otras nos recuerdan las historias de fantasmas clásicas al estilo de Hawthorne o Le Fanu, algunas sobrepasan la ciencia ficción, y hay otras cargadas de tinta oscura al mejor estilo de la novela negra. Así, Pedro Pujante, nos ofrece un volumen de relatos que toca prácticamente todos los géneros sin medrar la calidad en ninguno, y las preocupaciones recurrentes de todo ser humano, (la soledad, el amor, la muerte), se despliegan ante nuestros ojos en este volumen de relatos que no dejara indiferente a nadie, dando lugar a un libro prácticamente redondo.
El primer relato, Una mujer en el umbral, trata de un triangulo amoroso con la infidelidad y la tristeza que arrastra ésta como tema principal. Alfredo intenta romper su rutina con una infidelidad que realmente le rompe por dentro, Gema, su amante, sabe que siempre será la segunda, y Patricia, la esposa engañada, se consume poco a poco. El cansancio y el desgarro que traen las redes de mentiras, les hará buscar un final precipitado.
Extraños en la niebla, para mi uno de los mejores relatos de este volumen, nos presenta a Elvira, una mujer que huye de un terrorífico pasado en el que estuvo casada con un asesino. Repleta de traumas y heridas abiertas, no puede ni imaginarse que el hombre que aparentemente la ha salvado, con el que ahora vive, cariñoso, atento y entregado, puede encerrar secretos aun mas oscuros que los que ella guarda en su interior. Un relato que nos recuerda de manera magistral que realmente nadie conoce a nadie.
Hijos de un Dios desmemoriado, otro relato sobresaliente, nos habla de un terrible accidente de trafico sufrido por una pareja. Ella, Alba, la esposa, muere. Él, con graves secuelas psicológicas ademas de perdida de memoria, deja pasar los días sin superar la perdida de su gran amor. Jenny, la mejor amiga de su esposa, desesperada por ayudarle, se muda, a pesar de las reticencias que el le muestra, a vivir con el para cuidarle. Pero la intrusión de Jenny en su vida, sus constantes insinuaciones sexuales que ensucian la memoria de Alba, y su obsesión porque olvide todo el pasado y empiece de nuevo, le empujara, junto con el peso de la culpa, a poner fin a esa historia de la manera más improvista y radical, con resultados tan funestos como increíbles. Un relato con un final para aplaudir.
Cuando eramos dioses nos muestra a un hombre con un cerebro vacío de recuerdos que vagabundea por las calles intentando hilvanar recuerdos que le expliquen quien es o donde está. El encuentro con una inquietante y casi etérea mujer le mostrara la atroz e insólita verdad de su existencia.
Flores para Ofelia es la historia de un anciano triste y solitario que espera la muerte como salvación a una condena de días carentes de sentido. Una tarde cualquiera entra en un teatro en el que representan la obra Hamlet, y queda perdidamente enamorado de la joven actriz que interpreta el papel de Ofelia. Esa joven se convertirá en el motor de su vida, convirtiéndose en una obsesión. Y como en la vida misma en este relato, la realidad, o quizá la locura, superan a la ficción. Los sueños que albergamos en nuestra mente, a veces, y contra todo pronostico, pueden convertirse en realidad aunque sea a través del cristal mal enfocado de nuestra mente.
Tal vez Ítaca es un relato mitológico  que desmonta el mito de Odiseo de tal manera que aquí, nuestro héroe, no quiere regresar a su hogar ya que tenia muchos motivos para abandonarlo, pero sera en su desgarrado retorno donde encuentre lo que verdaderamente lleva buscando toda su vida.
Imágenes de ayer rescata los relatos de terror clásicos, con fantasmas que no saben que lo son, y otros que no aceptan serlo. Hermosamente triste.
 En La voz desnuda, Aurelio, un actor de radionovela de éxito, es en realidad un hombre triste y solo. Una mujer, enamorada del personaje que él interpreta, se embarca en una historia de amor con él. Pero todo se derrumba cuando esta mujer demuestra que no es a Aurelio a quien ama, sino a Alberto, el personaje que él interpreta. Aurelio deberá elegir entre la soledad y la locura, siendo su propia aniquilación lo que está en juego elija la opción que elija.
Te amaré toda la muerte es una historia de amor, pero de un amor que trasciende a todos los planos de la existencia. Una pareja, muerta en accidente de trafico, pasa los días amándose en el cementerio, mientras sus cuerpos van pudriéndose y sus miembros son devorados por las alimañas, su amor no deja de crecer.
Ciudad esconde tu nombre es un relato complejo que nos habla de un extraño lugar, de personas que se encuentran en los sueños, de un asesino imparable, de un amor desgarrado. Un extraño sabor de boca al leerlo, y la duda de si es un relato de ciencia ficción, o la realidad de un personaje que sufre trastorno de personalidad múltiple.
Lo que cabe destacar por encima de todo de este libro es su originalidad, lo sorpresivo de cada relato, y la sensación, maravillosa, de no haber leído nada igual. Muy recomendable.

Pedro Pujante (Murcia, 1976), es profesor de inglés en primaria. Ha publicado cuentos en diversas revistas y fanzines como Ágora, Letralia y Manifiesto Azul, y artículos en el periódico La Opinión. También ha participado en antologías como Cuentos para sonreír, 2099 Antología de Ciencia Ficción y Antología Z volumen 6. Es autor de los libros de relatos cortos Espejos y otras orillas (Chiado 2011) y Deja-Vu. Entre sus premios cabe destacar el Accesit XII Certamen de Narrativa Corta Asociación Consumo La Alberca (2007), Finalista I Concurso Microrrelatos Acen 2011, Premio Internacional Latin Heritage Foundation 2011, Finalista Certamen de Relatos Todos Los Santos 2011, I Premio Internacional de relato Marcelino Menendez, Finalista I Certamen de cuento breve Ciudad de Torrevieja, y el Premio 451 de Ciencia Ficción por su novela El absurdo fin de la realidad.

viernes, 4 de abril de 2014

RESEÑA DE VIGILIA DEL ASESINO DE JOSÉ ÓSCAR LÓPEZ


VIGILIA DEL ASESINO
JOSÉ ÓSCAR LÓPEZ

 


     Las dos últimas obras de José Óscar López se empeñan en demostrarnos que los seres que se resisten a dormir tienen algo que contarnos. Los monos insomnes es un  libro de relatos en el que hay literalmente homínidos que se despiertan en la madrugada para fraguar sus insólitas peripecias;  y ahora este último poema en el que un asesino desvelado, probablemente José Óscar, es, eso espero, una metáfora de ese homicida insomne que recorre el universo, desposeído de voluntad, en busca de un sueño que le otorgue la llave celestial a su ‘nuevo mundo’.
      El narrador, el aedo, trasmutado simbólica y simbióticamente en un flâneur posmoderno, cruza las ciudades y el tiempo en su poética ensangrentada y espasmódica. Las urbes de este asesino insomne son limítrofes con la demencia, la obsesión; están pavimentadas de delirio y de un raro y bello lirismo. Si Dante hubiese vivido en este siglo hubiese dividido el infierno, nos avisa López, no en círculos sino en rotondas. También es posible que si Homero hubiese nacido en nuestro tiempo habría tratado de consignar su mundo a través de una odisea pesadillesca y laberíntica, repleta de hallazgos visuales y la exacerbada plasticidad que hallamos  en este Vigilia.
     Un poema-río-volcán-carretera-laberinto que nos disloca pero a la vez, lentamente, nos va dando las claves para hallar un destino. Oscuro, enigmático y paranoico por momentos; pero también, lúcido, vital y esclarecedor.  Giros poéticos que nos trasladan de la vigilia al sueño, un sueño del que el narrador habrá de despertar para afrontar su propia realidad.
    Infiernos cotidianos, lisérgicos, oníricos. Posmodernidad recién inventada y original pero que nos recuerda algunas imágenes de Foster Wallace,  impactantes escenarios del subconsciente cercanos a Cărtărescu o fogonazos distorsionantes de un film de David Lynch.
    La lectura de este poema urbano, fabricado de versos, asfaltos e intuiciones convierte nuestro mundo en un lugar inhóspito. Un desasosiego postnuclear parece acecharnos y a cada verso nos sentimos transportados por los vericuetos extraños de un cosmos enloquecido. Tan enloquecido e hiperbólico, tan irreal y distorsionado que cualquiera que se aventure en él, constatará que está fabricado de las cenizas y el plástico de nuestras más inquietantes pesadillas.

Presentación del poemario en el Museo Ramón Gaya. De izquierda a derecha: Rafael González, J.O. López e Isabelle García

    Hay movimiento en la obra de José Óscar. En sus relatos, a través de mundos deshabitados,  ciudades distópicas, galaxias inciertas o limbos. En Vigilia del asesino, el viaje que vertebra sus 21 ‘arcanos’, no nos engañemos, es interno. Es un trayecto de ida al infierno de cada lector.
Un libro en el que es fácil entrar pero del que un desprevenido caminante difícilmente encontrará la puerta de salida.

sábado, 29 de marzo de 2014

RESEÑA DE EL ABSURDO FIN DE LA REALIDAD POR FRANCISCO J. ILLÁN VIVAS EN ACANTILADOS DE PAPEL



 
 
Pedro Pujante
El absurdo fin de la realidad
Ediciones Irreverentes, 2013

Orentes es un pequeño núcleo urbano de la Región de Murcia, una pedanía de Murcia capital, localidad junto al mar, que basa su economía en el pimentón, las hortalizas y la cerveza... y que va a recibir la visita de una nave espacial, todo un acontecimiento que revolucionará a los pocos vecinos que viven en ella.

Así nos presenta su localidad el narrador de esta novela-diario, uno de los siete escritores del Casino que se disputan el título de Escribano Público y, cuya referencia a "meteoritos enormes", tanto me ha recordado cierta localidad murciana, a unos diez kilómetros de Murcia capital, donde ocurre algo parecido, para hazmerreir del resto... Pero volvamos a Orentes, donde el narrador nos confiesa, en la primera línea, que acaba de enterarse del Gran Acontecimiento de la llegada de los extraterrestres a su pueblo, un honor que ya han disfrutado Nueva York y Castellón de la Plana, y que decide -para eso es el alcalde pedáneo- preparar un discurso de bienvenida. Y, ni corto ni perezoso, nos va a contar en su diario todo lo que se le va ocurriendo hasta la Gran Llegada... claro que, aprovecha para ir confundiéndonos respecto al pueblo, a él, al alcalde, a los vecinos, a esa colectividad de escritores del Casino...

Tal vez sea porque "en los diarios siempre escribimos estupideces que nos reconcilian  con nosotros mismos", sea por lo que nos va relatando cómo prepara el discurso de bienvenida a los extraterrestres, lo que en principio parecía facil, pero que se convierte en toda una aventura relacionada de anécdotas, lecturas, películas, música... Cortázar, Baroja, Sanchez-Dragó, Unamuno, Shakespeare, Voltaire, Mishima, Bukosky, Pérez Reverte  (estos dos últimos convertidos en dobermans sarnosos), Dickinson, Ana Frank, Cervantes... pero también un anónimo en la cola del paro. El narrador nos acercará a la cultura en todo un ensayo de metaliteratura, mientras nos acercamos a un sorprendente final que, posiblemente, nos dejará helados. O, mejor dicho, encerrados en un inesperado mundo mientras se transforma todo cuanto rodea al narrador, mientras el reloj de la iglesia sigue marcando el tiempo hacia atrás...

El destino de Orentes comienza a ser alterado conforme se acerca la Gran Llegada, y esa es la sorpresa que el autor, o el narrador, que no sé dónde comienza el Narrador y donde Pedro Pujante, nos depara hacia el final de esta novela, ganadora del I premio 451 de novela de ciencia ficción, convocado por Ediciones Irreverentes. Y digo esto porque el Narrador nos dice, casi en palabras de Pujante, que "con los escritores ocurre lo mismo. Todos escribimos una autobiografía", mientras los días pasan "lentos como caracoles heridos sin memoria".

Todo lo contrario que la presente novela. Gracias a su estructura, de capítulos breves, narrativa directa, citas culturales y literarias, llevan al lector a una velocidad de vértigo hasta la sorpresa final... ¿O ya nos la esperábamos en nuestra condicion de humanos, "mendigos en la vigilia pero dioses cuando soñamos".

Os recomiendo subiros a la Nave con Pedro Pujante y descubrir El absurdo fin de la realidad.

Francisco Javier Illán Vivas
ACANTILADOS DE PAPEL

domingo, 23 de marzo de 2014

EL SURREALISMO: BRETON Y WALTER BENJAMIN









EL SURREALISMO
WALTER BENJAMIN
¿QUÉ ES EL SURREALISMO?
ANDRÉ BRETON
EDITORIAL CASIMIRO, 2013

 
Posiblemente Walter Benjamin haya sido uno de los pensadores más importantes del siglo XX. Dedicó estudios a literatura, filosofía, arte y un sinfín de asuntos de gran amplitud temática. Sus obras se cuentan por cientos, un trabajo ingente de dimensiones titánicas.
Entre los muchos asuntos literarios que quiso revisar encontramos el Surrealismo. De hecho cuando tuvo noticias de este movimiento quedó de algún modo fascinado. Porque posiblemente, como recogió Gershom Scholem, en el Surrealismo se hallaban ‘un cierto número de cosas que habían irrumpido en él mismo…’ en el pasado. A Adorno le confesó por carta su excitación al leer pasajes de ‘El campesino de París’ de Aragon.
Este breve libro lo encabeza una introducción de lo más interesante firmada por Michael Löwy sobre Benjamin y el Surrealismo. Después dos piezas del propio Benjamin. En la primera analiza Benjamin la relación entre el surrealismo y la intelectualidad europea, pero centrándose en el núcleo parisino. Cree Benjamin que el movimiento no puede limitarse solamente a la faceta artística o poética, sino que debe ir más allá. La poesía ha de estallar e ir hasta los límites de lo posible. Señala en este sentido a Rimbaud, primer autor del movimiento.
Benjamin desgrana las claves de, lo que él llama, la ‘iluminación profana’ y nombra París como un pequeño cosmos, un universo privado para los surrealistas. Es, por lo tanto, el surrealismo, al igual que otros movimientos de vanguardia, un campo de batalla de experimentación de carácter mágico y renovador, y no simples juegos de palabras intrascendentes.
Aunque coincide con los propios surrealistas en reafirmar a Lautrémont y Rimbaud como padres inspiradores del movimiento, también añade Benjamin a Dostoievski, autor que no fue reconocido como precursor por Breton y los suyos. Aduce Benjamin que en Dostoievski se encuentra esa justificación del mal, que también hallamos en los Cantos de Maldoror y que tanto conecta con el espíritu surrealista.  Además, si leemos El cocodrilo, ¿no atisbamos cierta pretensión surrealista de correspondencias innegables?
En definitiva, Benjamin considera el movimiento surrealista como la más importante reivindicación de libertad desde Bakunin.  
También acierta Walter Benjamin en dictaminar que el misterio solo puede ser desentrañado desde lo cotidiano. Idea que no solo conecta con el ideario surrealista sino con toda la filosofía modernista de ruptura con lo tradicional, es decir, establecer una mirada dialéctica que destrone la tan anquilosada realidad, o lo que es peor, el Realismo.